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Entre la máquina y la espera: la barreleira de Isidoro Ramos

Sérgio CarvalhoPor Sérgio Carvalho, cofundador de Ra-Ro · Ver perfil

Lectura de unos 3 minutos

Barreleira de esparto de Isidoro Ramos, detalle de la empreita

Del Hi5 al Messenger, de Facebook a WhatsApp. Pasamos veinte años inventando maneras de estar más cerca unos de otros y, en algún punto del camino, perdimos las que ya teníamos. Una de ellas era la espera. Pensé en ello cuando vi, por primera vez, una barreleira.

La Barreleira es un cesto para la ropa de esparto hecho a mano por Isidoro Ramos, artesano de Paderne, en el Algarve, con la empreita, la técnica de trenzar y coser el esparto que aprendió de niño con su abuela y su madre. Servía para guardar la ropa sucia mientras esperaba la barrela, la colada con ceniza.

La barrela era la forma de blanquear la ropa en otros tiempos. Agua hirviendo, jabón y ceniza de leña tamizada, en una tina de hierro o de madera. La ropa se lavaba en el río o en casa, sobre tablas y, más tarde, en lavaderos. La barreleira estaba en medio de todo esto. El cesto donde la ropa aguardaba su turno.

Barreleira de esparto vista desde arriba

El gesto

El esparto es una planta autóctona que Isidoro Ramos ve crecer en los campos y las sierras del Algarve. Lo arranca entre julio y septiembre, lo deja al sol hasta que toma un tono dorado y después lo pone en remojo para ablandarlo. Solo entonces lo trenza. La empreita es una trenza de esparto que se enrolla y se cose sobre sí misma, con aguja gruesa y cuerda de yute o sisal, hasta formar el volumen de una pieza.

Para hacer la barreleira, Isidoro Ramos enrolla las trenzas para la base y después sube. Despacio. Con presión y rigor hasta llegar arriba. La tapa lleva una trenza más estrecha. Nada de esto se apresura.

Barreleira de esparto con la tapa abierta

Esparto, empreita, barrela: tres palabras que conviene no perder

El esparto es la fibra. La empreita es la trenza que se hace con él. La barrela es el proceso de blanquear la ropa con ceniza. Tres palabras de un mismo mundo, que hoy casi solo se oyen en las sierras del Algarve y en media docena de casas donde todavía se trabaja así. Isidoro Ramos usa las tres a diario. Se dice poco, pero cuenta mucho.

La barreleira tiene tapa, y eso dice mucho de su función. La ropa quedaba guardada, protegida, esperando el día de colada. Un cesto con tapa en una casa donde todo tenía su tiempo. Hoy, la misma tapa sirve para esconder la ropa de ayer en un cuarto de baño moderno. La función ha cambiado poco. Los que hemos cambiado somos nosotros.

Hay quien pregunta por qué un cesto así cuesta lo que cuesta. La respuesta está en el calendario: el esparto solo se arranca entre julio y septiembre, se seca al sol, se pone en remojo, se trenza y se cose vuelta a vuelta. Cada barreleira lleva semanas. Y lleva la memoria de dos mujeres que enseñaron a un chico de Paderne a no dejar morir esto.

Lo que se llevó la máquina

La lavadora resolvió un problema real y menos mal que lo hizo. La tecnología es un medio. Pero lo que se perdió no fue la ropa limpia. Fue el tiempo de la barrela y lo que se hacía durante él: la charla junto al lavadero, la vecina que ayudaba a escurrir, el calendario de la casa organizado en torno a un día de colada.

La barreleira guarda todo eso sin decirlo. Guarda el esparto de las sierras del Algarve, las manos que lo arrancaron y la técnica que la abuela y la madre de Isidoro Ramos le enseñaron. Por eso la trato como un archivo, más que como un cesto.

¿Necesitamos una barreleira en una casa con lavadora? Quizá no. O quizá la necesitemos precisamente a ella, para recordar que hubo un tiempo en que esperar también era estar juntos. Es la pregunta que podemos hacernos.

Del Hi5 a WhatsApp, seguimos inventando maneras de estar cerca. La barreleira es de las antiguas. Queda el consejo: úsela para la ropa, y deje que le recuerde el resto.

Barreleira, por Isidoro Ramos

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Barreleira, por Isidoro Ramos

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Preguntas frecuentes

¿Qué es una barreleira?

Es un cesto donde se guardaba la ropa sucia mientras esperaba la barrela, la antigua forma de blanquear la ropa con agua hirviendo, jabón y ceniza. La de Isidoro Ramos está hecha a mano en esparto.

¿Quién hace la Barreleira de Ra-Ro?

Isidoro Ramos, artesano de Paderne, en el Algarve. Aprendió la técnica del esparto de niño con su abuela y su madre.

¿Qué es la empreita?

Es una trenza de esparto que se enrolla y se cose sobre sí misma, con aguja gruesa y cuerda de yute o sisal, hasta formar la pieza. Es la técnica tradicional de la cestería de esparto del Algarve.

¿Cómo se prepara el esparto?

Se arranca entre julio y septiembre, se seca al sol hasta que toma un tono dorado y después se pone en remojo para que se ablande y pueda trenzarse.

¿Para qué puedo usar hoy la barreleira?

Como cesto para la ropa, con tapa, o como pieza de almacenaje y decoración. Es la misma función de siempre, en una casa de hoy.

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