Por Tiago Reis, cofundador de Ra-Ro · Ver perfil
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Hay santos que se rezan en silencio y hay santos que se celebran en la calle. San Antonio es de estos últimos, y fue esa alma festiva la que Porfírio Mendes decidió esculpir en corcho, el material más portugués de todos.
¿Quién fue San Antonio, el santo de Lisboa?
Nació en Lisboa en el siglo XII, con el nombre de Fernando de Bulhões, y murió en Padua. Franciscano y predicador, se dio a conocer en Portugal como el Santo Casamentero, y junio es el mes en que Lisboa le rinde homenaje.
¿Por qué esculpir un santo en corcho?
El corcho nace del alcornoque, es ligero y guarda la memoria de las llanuras del sur de Portugal. Al elegirlo, el autor afirma que lo sagrado puede ser terrenal.

¿Dónde está la irreverencia de Porfírio Mendes?
Está en la mirada. Reinterpreta figuras clásicas con humor, colores cálidos y una expresión que huye de la solemnidad. Cada pieza se talla a mano y es única.

Preguntas frecuentes
¿Qué es esta pieza?
Una escultura de San Antonio esculpida a mano en corcho, con un tono de buen humor que se aleja de la solemnidad religiosa tradicional.
¿Quién hace esta pieza y dónde?
El artesano Porfírio Mendes, en Barcelos. Cada pieza se talla a mano y es única.
¿Qué técnica y materiales se utilizan?
Se esculpe a mano en corcho, empleando cuchillo, lija y cola, y después se pinta en tonos de tierra cálidos.
¿Por qué es rara?
Es una pieza artesanal hecha a mano, por lo que cada ejemplar es único; su fabricación tarda más de tres semanas.
¿Por qué el corcho?
Porfírio Mendes eligió el corcho, el material más portugués de todos, para afirmar que lo sagrado puede ser terrenal y estar enraizado en el propio patrimonio.
¿Cómo cuidar la escultura?
Está destinada a fines decorativos; manipúlela con cuidado, guárdela en un lugar protegido y quite el polvo con un paño de algodón seco o un cepillo suave.

