Hace más de doscientos años, en la localidad de la actual villa de Boticas, los habitantes enterraron botellas de vino en el subsuelo para protegerlas de las tropas napoleónicas. Cuando las desenterraron, descubrieron que el vino había adquirido características inesperadas. Así nació el Vinho dos Mortos; un vino de bajo grado alcohólico, ligera efervescencia, acidez pronunciada, mucha frescura y notas de frutos rojos.

Hoy, esa tradición se mantiene viva por las manos del único productor actual del Vinho dos Mortos, Nuno Pereira. Su familia produce este vino desde que hay memoria, siendo la casa ancestral, la Casa Sousa, datada de 1792, anterior a las invasiones francesas. Con una producción limitada y fiel al método tradicional, el productor preserva la rusticidad y singularidad del vino, también reflejadas en un diseño que nos transporta a su origen histórico.

En 2020, Nuno decidió dar continuidad al trabajo de su padre, Armindo de Sousa Pereira, y asumió el proyecto del Vinho dos Mortos, dándole un nuevo impulso. Creó una nueva identidad visual para la marca y para el producto, al mismo tiempo que invirtió en la viña con prácticas sostenibles y socialmente responsables, desde el cultivo manual de las viñas hasta la agricultura regenerativa y la vendimia comunitaria. Esta vendimia se convirtió, de hecho, en un momento especial del año: un día de fiesta y convivencia, que reúne a familiares, amigos y visitantes, y donde la tradición se vive de forma auténtica y compartida.
Conozca los productos de este productor
Saber más