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San Antonio de corcho: la irreverencia sagrada de Porfírio Mendes

Tiago ReisPor Tiago Reis, cofundador de Ra-Ro · Ver perfil

Lectura de unos 3 minutos

Detalle del San Antonio tallado en corcho

Hay santos a los que se reza en silencio y santos que se celebran en la calle. San Antonio es de los segundos. Y fue esa alma de fiesta la que Porfírio Mendes decidió tallar en corcho. Es difícil mirar esta pieza sin sonreír.

El San Antonio de Porfírio Mendes es una escultura única, tallada a mano en corcho, que reinterpreta con humor, colores cálidos y una expresión exagerada a propósito una de las figuras más queridas de Lisboa.

¿Quién fue San Antonio?

Nació en Lisboa a finales del siglo XII, con el nombre de Fernando de Bulhões. Se hizo fraile franciscano, viajero y pensador, y fue uno de los grandes oradores de su tiempo. Murió en Padua y fue canonizado apenas once meses después. Para nosotros, es de Lisboa. Para tantos otros, de Padua.

Lo llaman el Santo Casamentero. Por las leyendas, pero también por haber defendido, en vida, el sentimiento por encima de la dote. Quizá por eso sigue estando tan cerca. En junio vuelve siempre, en las calles, en las canciones, en los encuentros improvisados, en los afectos compartidos.

Escultura completa de San Antonio en corcho

¿Por qué tiene sentido el corcho?

El corcho es la corteza del alcornoque, ligera y profundamente portuguesa. Elegir este material para un santo es bajarlo a la tierra, acercarlo a nosotros. Y Porfírio Mendes va más allá: le da colores cálidos y deliberados, una expresión que huye de la solemnidad, y deja que lo sagrado gane una complicidad que pocos materiales permitirían.

Esto me encanta. Hay irreverencia, hay incluso un punto contestatario, pero nunca falta de respeto. Es una forma de querer al santo que reconozco bien: con cariño y con humor.

¿Quién es Porfírio Mendes?

Es un artesano con un don poco común, el de la reinterpretación singular de figuras clásicas, con humor, expresividad y carácter. En portugués, don y dote se dicen con la misma palabra, y no podría ser más acertada para quien talla al Santo Casamentero. Cada pieza se talla a mano, y ninguna es igual a otra.

Detalle del rostro del San Antonio de corcho

Entre lo sagrado y lo popular, este San Antonio es memoria, afecto e imaginación. Y es también la prueba de que se puede tomar la tradición en serio sin tomársela demasiado en serio.

San Antonio

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San Antonio, por Porfírio Mendes

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Preguntas frecuentes

¿Qué es esta pieza?

Una escultura de San Antonio esculpida a mano en corcho, con un tono de buen humor que se aleja de la solemnidad religiosa tradicional.

¿Quién hace esta pieza y dónde?

El artesano Porfírio Mendes, en Barcelos. Cada pieza se talla a mano y es única.

¿Qué técnica y materiales se utilizan?

Se esculpe a mano en corcho, empleando cuchillo, lija y cola, y después se pinta en tonos de tierra cálidos.

¿Por qué es rara?

Es una pieza artesanal hecha a mano, por lo que cada ejemplar es único; su fabricación tarda más de tres semanas.

¿Por qué el corcho?

Porfírio Mendes eligió el corcho, el material más portugués de todos, para afirmar que lo sagrado puede ser terrenal y estar enraizado en el propio patrimonio.

¿Cómo cuidar la escultura?

Está destinada a fines decorativos; manipúlela con cuidado, guárdela en un lugar protegido y quite el polvo con un paño de algodón seco o un cepillo suave.

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