Bordado de Madeira: qué es, historia, puntos y cómo reconocer el auténtico
El bordado de Madeira se hace a mano en la isla, sobre lino, algodón, seda u organdí. Su historia, sus puntos, cómo reconocer el auténtico y cómo cuidarlo.
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Por Luís Serra, cofundador de Ra-Ro · Ver perfil
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Empecé pensando que el problema del bordado de Madeira era ser demasiado bonito. Ese mantel que vive doblado en un cajón esperando una visita que nunca llega. Después me di cuenta de que el problema era otro, y más práctico: mucha gente compra "bordado de Madeira" sin saber lo que está comprando.
El bordado de Madeira es un bordado hecho a mano en la isla de Madeira, sobre lino, algodón, seda natural u organdí, con puntos como el richelieu, el festón, el cordón, el garanito y el francés y dibujos tomados de la naturaleza. Para saber si una pieza es auténtica, la señal más segura es el sello de garantía del IVBAM, el Instituto del Vino, del Bordado y de la Artesanía de Madeira, que comprueba la calidad y la autenticidad de las piezas. En Ra-Ro, el bordado de Madeira llega a través de Bailha, el proyecto de David Oliveira, de Estreito de Câmara de Lobos, con camisas y servilletas bordadas a mano por artesanas de la isla.
¿De dónde viene el bordado de Madeira?
El bordado acompaña a la isla desde su poblamiento, en el siglo XV. Al principio, se cree, bordaban las damas de la nobleza, para la casa, la ropa y la iglesia, con motivos tomados de la naturaleza. Hasta aquí, nada muy distinto de otros bordados europeos.
La parte que más me interesa viene después. En la segunda mitad del siglo XIX, comerciantes ingleses establecidos en Funchal empezaron a exportar el bordado al Reino Unido, y un nombre quedó ligado a ese giro: Elizabeth Phelps, de una familia inglesa del comercio del vino y nacida en Funchal, que ayudó a convertir el bordado en un trabajo pagado para las mujeres de la isla. Después vinieron Alemania y Estados Unidos. Es decir, el bordado de Madeira dejó de ser un pasatiempo doméstico y pasó a ser un negocio, con mercados, encargos y plazos. Eso explica buena parte del rigor que conserva hoy.
Hoy unas diez empresas producen bordado de Madeira y cerca de mil bordadoras trabajan en el oficio, muchas desde casa. Mil personas parecen muchas. Para una tradición de quinientos años, son pocas.
¿Qué puntos usa el bordado de Madeira?
El dibujo se pasa a la tela y después se borda a mano, punto a punto. Una pieza grande puede tardar varios meses. Los motivos son casi siempre naturalistas: flores, hojas, ramas. Lo que distingue al bordado de Madeira no es tanto el tema como la técnica.
El richelieu es un punto en el que se recortan zonas de la tela y se unen con pequeños puentes de hilo, dejando ver el fondo. El ilhó hace pequeños ojetes rematados alrededor, que aligeran el dibujo. El festón y el arrendado rematan los bordes y crean el efecto de encaje. Luego están los puntos que dibujan: el cordón, el pau, el garanito, el bastido, el matiz y el francés, para tallos, contornos, pequeños relieves y rellenos.
Estos últimos son los que aparecen en las piezas de Bailha. La Camisa Flora, crema y con botones de madera, lleva la flora de la isla en bastido, pau, garanito y cordón. La Camisa Til borda el til, uno de los árboles más característicos de Madeira, en francés, pau, garanito y cordón. Las camisas son de lino y algodón ligero en tono crudo, de 150 gramos y corte holgado. Me gusta la idea por una razón sencilla: pone el bordado en algo que uno se pone un martes, no solo en día de fiesta. Y cada descripción dice qué puntos se usaron y quién bordó, lo que, en un tema donde el origen lo es todo, no es un detalle menor.
¿Cómo reconocer el bordado de Madeira auténtico?
Primero, el sello de garantía del IVBAM. El instituto analiza las piezas y les aplica el sello; es la prueba más clara. Segundo, la ley: en 1985 el bordado de Madeira fue el primer producto no agrícola portugués protegido como Indicación Geográfica, y la Unión Europea ha creado además un sistema común de protección para las indicaciones geográficas de productos artesanales e industriales, del que este nombre puede beneficiarse.
Tercero, mirar. En un bordado a mano hay pequeñas diferencias de punto a punto. La máquina lo repite todo a la perfección y el revés suele delatarla. Cuarto, preguntar: ¿quién lo bordó, y dónde? Si no hay sello, quien vende tiene que saber responder. Quinto, el precio. Horas y meses de trabajo a mano no caben en un precio muy bajo. No es un argumento de venta, es aritmética.
Ya en casa, el cuidado es sencillo: lavar a mano en agua fría o tibia, con jabón neutro y sin lejía, que amarillea el lino y debilita el hilo. No retorcer, secar a la sombra, planchar por el revés sobre una toalla gruesa para no aplastar el relieve, y guardar doblado en papel de seda, lejos del plástico. Las Servilletas Bailha, de lino beige bordado en bastido, matiz, cordón, garanito y pau, aguantan bien esta rutina. Y están hechas para ir a la mesa.
Que es, en el fondo, mi conclusión. El bordado de Madeira no necesita más protección en el cajón. Necesita gente que lo reconozca y lo use. Si va a la isla, nuestra Guía de Madeira le ayuda a elegir qué ver y qué traer, y la página Región Madeira reúne a los artesanos madeirenses de Ra-Ro. Para compararlo con otro bordado portugués, está el bordado de Guimarães y el pañuelo de los enamorados. Y, de la misma isla pero de otro oficio, el Gorro de Orejeras Regional, cuya historia contamos en Enfiar o barrete.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el bordado de Madeira?
Un bordado manual de la isla de Madeira, trabajado en lino, algodón, seda natural u organdí, con motivos de flores, hojas y ramas y puntos propios como el richelieu, el ilhó y el garanito.
¿Cómo saber si el bordado de Madeira es auténtico?
Compruebe si la pieza lleva el sello de garantía del IVBAM, que certifica la autenticidad. Sin sello, pregunte al vendedor el origen de la pieza y quién la bordó.
¿El bordado de Madeira tiene Indicación Geográfica?
Sí. El nombre está protegido desde 1985, cuando se convirtió en el primer producto no agrícola portugués con Indicación Geográfica.
¿Quién llevó el bordado de Madeira a Inglaterra?
Comerciantes ingleses de Funchal, desde la segunda mitad del siglo XIX. Elizabeth Phelps tuvo un papel central en convertir el bordado en un oficio pagado para las mujeres de la isla y en darlo a conocer en Inglaterra.
¿Cómo se lava el bordado de Madeira?
A mano, en agua fría o tibia, con jabón neutro. Evite la lejía, no retuerza la pieza y plánchela por el revés.
¿Dónde comprar bordado de Madeira?
En Ra-Ro, a través de Bailha, de David Oliveira, con camisas y servilletas bordadas a mano por artesanas de Madeira.
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