El gallo de Barcelos (Galo de Barcelos) es una figura de gallo de colores vivos, hecha tradicionalmente en barro por los artesanos de Barcelos, en el Miño, al norte de Portugal. Nace de una leyenda de fe y justicia. Hoy es uno de los símbolos más conocidos de Portugal.
Origen e historia
Un peregrino camino de Santiago de Compostela fue acusado de un crimen en Barcelos y condenado a la horca. Juró que era inocente y anunció que un gallo asado cantaría como prueba. El gallo cantó y el peregrino se salvó. En el interior del Museo Arqueológico de Barcelos se encuentra el Cruzeiro do Senhor do Galo, una cruz de piedra que alude a este milagro de Santiago.
En el siglo XIX, los alfareros de Barcelos empezaron a representar la leyenda en figuras de barro de colores. El cambio llegó en 1935, cuando un gallo de barro policromado se mostró en la exposición de arte popular portugués de Ginebra, organizada por el Secretariado de Propaganda Nacional dirigido por António Ferro. A partir de los años 1950 y 1960, el gallo se convirtió en imagen del turismo nacional. A mediados de los años 1950 adquirió su forma actual: esbelto, de fondo negro, con corazones rojos, cuello alto y cresta y cola recortadas.
Cómo se hace
El gallo forma parte del figurado de Barcelos. El pliego de condiciones de la certificación admite tres técnicas: modelado a mano, técnica mixta y moldeado integral. Una vez formada, la pieza se seca, se cuece en el horno y se pinta a mano. En el gallo clásico, el fondo negro recibe corazones, flores y puntos en rojo, amarillo, blanco, verde y azul.
Algunos artesanos reinterpretan el gallo con otros materiales. Porfírio Mendes, nacido en Barcelos en 1967, lo talla en corcho desde 2013, con cuchillo, lija, cola y pintura. Las marcas del cuchillo y de la lija quedan visibles en sus piezas.
De dónde viene
El gallo de Barcelos es del Miño, en el norte de Portugal. El gallo llena los puestos de la Feria de Barcelos, que se celebra los jueves y es la mayor feria tradicional del norte del país. En la misma ciudad trabajan familias de barristas, como la de António Ramalho, bisnieto de Rosa Ramalho.
Cómo reconocer un gallo de Barcelos
Busque la silueta esbelta, el cuello alto, la cresta y la cola recortadas y el cuerpo oscuro cubierto de corazones y flores. En una pieza artesanal, la pintura muestra la mano de quien la hizo: pinceladas que varían, simetría imperfecta, pequeñas diferencias entre ejemplares.
Dónde comprar
En Ra‑Ro encontrará el gallo de Barcelos de Porfírio Mendes, en corcho con la policromía tradicional, y el Hombre Gallo, un gallo humanizado que toca el tambor. Del mismo universo del Miño forman parte el San Antonio, la Mujer de las Flores, la Bruja y el Diablo de Corcho. Conozca al artesano en la página de Porfírio Mendes y otras rarezas en el índice Ra‑Ro.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la leyenda del gallo de Barcelos?
Un peregrino camino de Santiago de Compostela fue condenado a la horca en Barcelos por un crimen que no había cometido. Dijo que un gallo asado cantaría para probar su inocencia. El gallo cantó y el peregrino se salvó.
¿Por qué el gallo de Barcelos es un símbolo de Portugal?
Tras mostrarse en la exposición de arte popular de Ginebra en 1935, y en Lisboa en 1936, el gallo se promovió como imagen del país. A partir de los años 1950 y 1960 se convirtió en icono del turismo nacional y de la identidad portuguesa.
¿El gallo de Barcelos es siempre de barro?
Tradicionalmente sí: es una pieza del figurado de Barcelos, de barro cocido y pintado a mano. Algunos artesanos lo reinterpretan en otros materiales, como Porfírio Mendes, que lo talla en corcho.





























